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(Introducción)

Facultad de Psicología

Primer Informe del Comité de Evaluación y Planeación Institucional

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(Fundamentación continuación)

Lineas de Acción para el Cambio Curricular
Consideraciones Generales

Caracterización del Currículum Actual

Políticas Generales

Lineamientos Operativos


Consideraciones Generales

Informe del Comité de Evaluación y Planeación
Introducción

Fundamentación del Proyecto Curricular

Fundamentación (continuación)

Recomendaciones que se Desprenden de la Fundamentación

Estructura Curricular

Normas y Lineamientos para la Conformación de las Comisiones

II.- FUNDAMENTACIÓN DEL PROYECTO CURRICULAR

Presentación del documento

A continuación sometemos a la consideración del H. Consejo Técnico y de los cuerpos colegiados de la Facultad de Psicología, un documento de trabajo preliminar donde se integran los trabajos encomendados a esta comisión en lo relativo al establecimiento de los FUNDAMENTOS de la propuesta de reestructuración curricular de la licenciatura en Psicología.

La comisión consideró de importancia primordial integrar un documento que permitiera justificar con bases sólidas la necesidad del cambio del actual currículo, así como de tomar postura y argumentar respecto a las directrices de dicho cambio, considerando el contexto socioeconómico, disciplinar e institucional de la formación y ejercicio profesional de la psicología.

De hecho, la legislación universitaria vigente contempla como uno de los apartados esenciales para la creación o reestructuración de los currículos la presentación de la Fundamentación del proyecto. Por tales motivos se tomaron como referentes básicos los lineamientos curriculares estipulados en el Marco Institucional de la Docencia, en el Reglamento General para la Presentación, Aprobación y Modificación de Planes de Estudio (RGPAMPE), y en la Guía para la Presentación de Proyectos de Creación o Modificación de Planes de Estudio de Licenciatura. Es estos documentos normativos se establece que la fundamentación de un currículo debe abarcar el análisis del contexto socioeconómico en que se ubica la formación del egresado, las necesidades sociales que debe atender, las características y cobertura de su función, su demanda estimada, el campo de trabajo actual y potencial, y en el caso de una reestructuración curricular (como la de la carrera de Psicología), habrá que incluir además los resultados de la evaluación del plan vigente.

La labor de esta comisión consistió en un primer momento en hacer acopio y dar seguimiento a una serie de trabajos e investigaciones realizados con anterioridad por los académicos y cuerpos colegiados abocados al análisis del currículo y el cambio curricular, así como a revisar las recomendaciones del propio Consejo Técnico (v.gr. los documentos "Líneas de acción para el cambio curricular de la licenciatura en Psicología", "Diagnóstico del curriculum actual de la Facultad de Psicología", "Plan rector para orientar el diseño del nuevo curriculum de la licenciatura", "El psicólogo", entre otros). Asimismo, se revisaron otras fuentes documentales que a juicio de la comisión permitían ampliar la información o subsanar cuestiones no abordadas previamente.

En un segundo momento, la comisión procedió a la discusión crítica e integración de la información que se consideró daba respuesta a los elementos que se solicitan en la fundamentación curricular, generado el documento que se presenta a continuación. Cabe realizar una serie de aclaraciones sobre la índole del mismo. Se trata de un documento de trabajo, sujeto a la revisión y aportaciones de la comunidad de la Facultad de Psicología, por lo cual no constituye aún un producto terminal.

La propuesta de fundamentación integra una diversidad de trabajos e investigaciones acerca de la carrera de psicología, que en todo caso representan singularmente estudios parciales, focalizados en aspectos puntuales y conducidos con muestras (de alumnos, profesores, empleadores, contenidos curriculares, etc.) que fluctúan en mayor o menor medida respecto a su representatividad. Se trató de recopilar información de lo más actual y vigente, aunque también hay que reconocer que los trabajos citados fueron realizados atendiendo a diversas generaciones de la carrera, así como en momentos históricos y socioeconómicos diversos si consideramos lo vertiginoso de los cambios sociales actuales.

Por otra parte, el alcance, la profundidad y calidad de los estudios revisados, así como de las conclusiones y propuestas que se derivan de éstos es fluctuante. Notamos algunas ausencias importantes: información más precisa respecto al comportamiento de campo laboral actual y prospectivo del psicólogo; un análisis curricular realmente comparativo respecto a otros planes de estudio y modelos de formación profesional a nivel nacional e internacional; un análisis de las tendencias y políticas educativas en educación superior que repercuten en el diseño del currículo y la formación del psicólogo; entre otros.

No obstante, consideramos que la información plasmada en el documento de fundamentación condujo a justificar ampliamente la necesidad del cambio curricular de la licenciatura, pero sobre todo, permitió a esta comisión arribar a una serie de conclusiones y recomendaciones a incorporar tanto en el perfil del egresado como en el mapa curricular que se generen ulteriormente.

I. ASPECTO SOCIAL.

1.1. CONTEXTO SOCIOECONÓMICO DEL PAIS.

Las condiciones socioeconómicas que hoy vive nuestro país son, por lo menos, difíciles, complejas y de futuro incierto. Si a nivel mundial la globalización de la economía, la revolución en la tecnología de la información y las disparidades en el desarrollo económico de diferentes sociedades, se han reforzado mutuamente para crear condiciones socioeconómicas inéditas, caracterizadas por cambios rápidos y con frecuencia impredecibles; en el México actual confluyen además problemas ancestrales no resueltos -(como la marginación de los pueblos indígenas), procesos que fueron iniciados desde hace al menos treinta años y que siguen generando disputas (como la lucha por la democracia) y situaciones conflictivas que se han ido acumulando en el último cuarto de siglo sin que parezcan tener soluciones a la vista (una crisis económica que dura ya demasiado y un empobrecimiento del medio ambiente cada vez más acelerado, por citar los ejemplos más claros).

La sociedad mexicana reclama una transformación sustancial en el proyecto de desarrollo del país impulsado desde el Estado. Sin embargo, hay pocos puntos de acuerdo respecto a las características deseables y de viabilidad de este proyecto, y el quehacer político mismo enfrenta condiciones inéditas en su conjunto: existen protagonistas nuevos y renovados (las ONGs y el clero), hay una nueva relación de fuerzas entre los partidos políticos (la oposición ha sido y es gobierno en distintas entidades federadas y en varias ha tenido los mismos problemas y la misma escasa capacidad de solución que el otrora omnipresente PRI). se han vuelto a presentar prácticas violentas que parecían desterradas (el grupo disidente armado y el crimen político).

Con todo los mexicanos seguimos trabajando para lograr una vida plena como individuos y como sociedad y el consenso sigue siendo viable respecto a varios puntos fundamentales. Aunque más en lo general que en lo específico, varios de estos puntos se relacionan con las necesidades sociales. Estaremos todos de acuerdo en que México debe ser un país cada vez más rico, más sano y más justo y en que una de las formas de lograrlo es atendiendo nuestras necesidades sociales.

De acuerdo a Perló: "Podemos definir a las necesidades sociales como el conjunto de bienes y servicios a los cuales deben tener acceso todos los habitantes de una nación, según los criterios establecidos por la propia sociedad" (Perló Cohen M., 1996, p.16). Según este mismo autor cuando se habla de necesidades sociales uno inmediatamente piensa en satisfactores como alimentación, empleo, vivienda y educación, pero hoy día el abanico es más amplio y sofisticado e incluye necesidades ambientales y culturales entre otras. En cualquier caso, la definición de necesidades sociales no es estática sino que se está transformando continuamente en forma por demás contradictoria en las diferentes sociedades.

Atendiendo a las necesidades sociales más referidas: educación, salud, vivienda, y alimentación puede señalarse lo siguiente de acuerdo a diversos autores (Mendez,1994, citado en Plan Rector para Orientar el Diseño del Nuevo Curriculum de la Licenciatura; De la Fuente, 1994; Pantoja, 1994):

  1. Educación. El factor educativo es uno de los más importantes dentro del proceso de desarrollo socioeconómico ya que a través de la educación formal los individuos aspiran a un mejor nivel de vida. En este rubro, los problemas prevalecientes incluyen:
Analfabetismo tradicional y funcional.
Elevados índices de alejamiento, rezago y reprobación escolares.
Inadecuada profesionalización de la docencia, debida a cargas laborales excesivas y a insuficiencia de programas de actualización y perfeccionamiento.
Obsolescencia en planes y programas de estudio y en metodos y técnicas de enseñanza.
Alejamiento temprano en la enseñanza básica.
Desarticulación en la enseñanza media.
Falta de sistemas de evaluación de la calidad de las instituciones educativas en la enseñanza terminal
  1. Salud: En general, las condiciones de salud de la población mantienen una estrecha relación con el nivel de vida alcanzado por la sociedad, aspecto que ha evolucionado históricamente de manera constante. La salud es entendida como el estado de bienestar físico y mental del hombre. Algunos de los problemas prevalecientes hoy en día en el ámbito de la salud en nuestro país son:
Servicios de salud del sector público enfocados más al aspecto remedial que al preventivo, con una atención médico-hospitalaria cara, insuficiente y cada vez menor dotada de elementos de confort y seguimiento adecuado.
Cobertura insuficiente y distribuida en forma por demás desigual de los servicios de salud a la población.
Insatisfacción recurrente por parte de los usuarios.
Escasa promoción de educación para la salud a través de los medios de comunicación masiva.
Insuficiencia y deterioro constante de las condiciones ambientales, sanitarias, higiénicas y de alimentación.
Desde el punto de vista epidemiológico se está presentando una transición notoria: La diarrea y las infecciones respiratorias pasaron de ser las causas principales de muerte a ocupar los lugares 10o. y 8o. respectivamente; las enfermedades cardiovasculares, los tumores malignos y las lesiones pasaron a ocupar los tres primeros sitios. Por otro lado el cólera, el SIDA, los problemas de salud mental, las adicciones y el deterioro del ambiente son problemas emergentes.
  1. Vivienda: Otro indicador importante y necesario para entender el desarrollo socioeconómico es la vivienda, es decir, las condiciones y cobertura en que se satisface la demanda habitacional del país. Algunos de los problemas aún sin resolver en esta materia son:
Crecimiento acelerado de asentamientos irregulares en la periferia de las ciudades.
Déficit de más de seis millones de viviendas.
Falta de servicios de infraestructura urbana: conexión e instalación de tomas de agua, drenaje y energía eléctrica en más de tres millones de viviendas.
Deplorables condiciones en la mayor parte de las viviendas rurales.
  1. Alimentación: Uno de los problemas más críticos que se refleja en la falta de un desarrollo socioeconómico es el nivel de desnutrición que aqueja a un gran número de mexicanos, quienes no cuentan con los recursos mínimos necesarios para satisfacer sus necesidades alimenticias, ya que una buena alimentación y adecuada nutrición permiten a los individuos estar activos, física, biológica y mentalmente y mantener el organismo en las mejores condiciones de vida. Algunas de la situaciones que prevalecen dentro de esta problemática son:
Inadecuada distribución y comercialización de los alimentos en el país, caracterizadas por un excesivo intermediarismo.en el comercio pequeño y mediano. Las grandes cadenas comerciales enfrentan en mucho menor grado este problema lo que propicia una competencia desigual.
Deterioro constante del poder adquisitivo, lo que da lugar a un menor consumo de alimentos y de menor calidad y a un proceso de sustitución de alimentos: leche por café o té, aceite por manteca, verduras y carne por frijoles, entre otros.
Modificación de hábitos de consumo derivada de la publicidad a los alimentos chatarra y a complementos alimenticios de dudosa eficacia.
Insuficiente producción agropecuaria del país para satisfacer las necesidades de los mexicanos, además de que no se destina al consumo interno (se venden al extranjero frutas, mariscos, hortalizas, productos de alto valor nutritivo, mientras que compramos frijol y maíz).
Inapropiada educación con respecto a la alimentación, lo que conlleva a que aun contando con los recursos necesarios, no se tenga una dieta balanceada.

En el marco de estos problemas de orden socioeconómico, político y cultural, se manifiestan una serie de necesidades sociales que podríamos considerar emergentes, y que en gran medida competen al ejercicio profesional de la psicología; Guerrero y colaboradores (1997) citan las siguientes:

  1. La paulatina, y a veces vertiginosa, pérdida de la identidad nacional, a consecuencia de las políticas de integración económica con los Estados Unidos de Norteamérica y de cara a la nueva ideología globalizadora, que se expresa en una creciente vulnerabilidad social en colectivos, grupos e individuos;
  2. La pérdida de los referentes humanos de sobrevivencia y convivencia en toda las escalas sociales, que se expresa en una degradación permanente y creciente del conjunto de relaciones sociales y con la naturaleza que conforman el habitat de la especie humana en el territorio mexicano;
  3. La pérdida del sentido humano del trabajo dentro de la producción, cuyas repercusiones más dramáticas se observan en la decreciente productividad colectiva y la creciente conflictividad social en los espacios de trabajo;
  4. Los impactos negativos en la subjetividad y potenciales intelectuales en amplias capas de la población mexicana que acarrea la exclusión social a los mínimos de bienestar y al respeto de los derechos sociales; y
  5. La multiplicación y generalización de comportamiento antisociales y delictivos, violencia y agresión, que ponen en riesgo la seguridad pública y generan enfrentamiento innecesarios entre la población.

Bajo estas condiciones, el comportamiento humano se ha convertido simultáneamente en una de las variables más importantes para la transformación de la sociedad y en fuente de problemas e inequidades con enormes costos personales y sociales.

La adquisición de conocimientos y habilidades, el cuidado y desarrollo del bienestar físico y psicológico, los patrones de consumo, la organización laboral, familiar, social y política, así como la calidad de nuestro entorno físico, son los grandes escenarios en donde se define la importancia y magnitud del capital humano, es decir, el bienestar con el que cuenta una sociedad que le permite un desarrollo económico y social más justo y equitativo. En este marco, la psicología como disciplina científica y como profesión interesada en elevar el bienestar humano, juega un papel clave en la identificación, delimitación y solución de los grandes problemas del nuevo milenio.

1.2. NECESIDADES SOCIALES QUE ATIENDE EL EGRESADO

El egresado de la carrera de psicología atenderá en conjunto la necesidad social de incrementar la calidad de vida de los distintos grupos de la sociedad, la cual no sólo depende del incremento de recursos económicos, sino de cuestiones de actitud, motivación, confianza, comunicación, hábito, entre otras variables psicológicas: específicamente, se trata de necesidades de salud, educación, desarrollo social, medioambiente, vida cultural (Cfr. Castaño, 1989, citado en: Diagnóstico...anexo II. p. 798) e investigación. Estas necesidades presentan aspectos ancestrales, insertos en la historia, y aspectos novedosos, provenientes de la transformación global. La contribución del psicólogo a la solución de las necesidades puede darse por la vía del trabajo institucional, del trabajo en comunidades varias, del trabajo en organizaciones no gubernamentales, y del trabajo en los medios masivos de divulgación. Las capacidades específicas con que cuenta el psicólogo egresado para la atención de estos problemas son, a título de ejemplo: manejo de dinámicas de grupos, cambio de actitudes, modificación de comportamientos, recursos comunicativos, estrategias de influencia social, conocimientos de liderazgo, cultura organizacional, formas de interacción, estructuras cognoscitivas, simbólica medioambiental, identidad social, propaganda y opinión pública, entre otras.

Necesidades de salud: incluye no solamente el sentido ordinario de salud mental, sino otros sentidos de mayor cobertura: prevención de las diversas enfermedades mediante diseño de campañas de concientización y trabajo con grupos propensos; modificación de hábitos y costumbres de higiene o alimentación; atención a la calidad de vida psicológica de enfermos crónicos o terminales, como en el caso de SIDA o de diversas discapacidades; optimización de la calidad de vida de personas mayores; racionalización de tasas de natalidad.

Necesidades de educación: Toda educación satisface en sí misma una necesidad social. Tradicionalmente a la educación se le ubica en las instituciones, donde el psicólogo puede atender cuestiones de diseño curricular y de proyectos educativos; enseñanza, aprendizaje y evaluación de dominios específicos (ciencia, matemáticas, etc.) y de temas emergentes (valores, tolerancia, consumo, etc.); formación docente y asesoría psicopedagógica, programas para aprender a pensar. Igualmente, resuelve necesidades de organización y gestión de centros educativos, así como desarrollo de comunidades educativas. Además, forman parte de las necesidades de educación aquéllas que no se ubican en ámbitos estrictamente institucionales o escolarizados, donde se puede incluir la comunicación educativa, el diseño de medios de educación populares o apoyados en la tecnología de la información, la orientación a padres de familia, la educación de adultos y de personas de la tercera edad. Por otra parte, en el ámbito educativo en general se observa la falta de aplicación de principios y herramientas teóricas emanadas de la psicología del aprendizaje es cuestiones como el diseño y análisis de exámenes y pruebas de aprovechamiento escolar, el diseño de la instrucción y la elaboración de guías y textos educativos.

Necesidades de desarrollo social: procesos de cambio social y cambio de actitudes, resolución de conflictos grupales y familiares, organización de vida vecinal o comunitaria. Una necesidad social especialmente novedosa es el aumento de la violencia y la multiplicación de sus variedades, que crean un clima psicosocial de desamparo e inseguridad (Cfr. Diagnóstico...anexo II, pp. 782 ss.), lo cual parece ser producto de los cambios vertiginosos en las condiciones socioeconómicas de consumo ostentoso versus pobreza escandalosa: la atención se orienta tanto a sus víctimas, como al desarrollo de estrategias de contrarrestación y disminución del clima de violencia; asimismo, por las mismas condiciones de competitividad exacerbada dadas las nuevas modalidades del desarrollo económico, las tensiones psicológicas (estrés, presiones, angustias) parecen ir en aumento en todas las capas de la población: el psicólogo atiende estas necesidades diseñando planes de acción a nivel grupal e interindividual que permitan a la gente enfrentar estas situaciones.

Necesidades de medioambiente: no solamente en lo que respecta a problemas de contaminación atmosférica (Cfr. Reidl, 1989, citado en: Diagnóstico...anexo II, p. 800), reciclaje de basura, racionalización del uso de agua, a los que el psicólogo puede contribuir a mejorar mediante trabajo de cambio de actitudes y de hábitos así como campañas de información y educación, sino también respecto a utilización y mejoramiento de espacios que aumenten la calidad de vida grupal de la población.

Necesidades de las empresas e instituciones productivas: vinculadas a cuestiones como la capacitación de personal, el alto nivel accidentes en el trabajo y la necesidad de adaptarse a los procesos de cambio acelerado en las organizaciones, ante los procesos de calidad y productividad que el gobierno y el sector público han iniciado desde hace algunos años, así como a una serie de políticas laborales producto de la globalización y competencia mundiales.

Los cambios recientes en la configuración socioeconómica global y local crean asimismo una necesidad social novedosa en la cual el psicólogo egresado puede intervenir provechosamente: la perdida de identidad cultural, de significado de la vida social tradicional, lo cual se traduce frecuentemente en sentimientos de ausencia de futuro, desgano por la vida, soledad, aislamiento, desesperanza y pérdida generalizada de sentido (Cfr. Diagnóstico...anexo II, p. 795). La atención exclusivamente individualizada a estos problemas es una solución ficticia, toda vez que no toca la esencia del problema: en cambio, el psicólogo egresado puede atender esta necesidad fundamental de la vida social, en primer lugar, teniendo dentro de su formación universitaria un conocimiento básico de la esfera de la cultura en su sentido más amplio, y en segundo lugar, investigando y diseñando proyectos de aplicación social de enriquecimiento, disfrute y valoración del lenguaje, las costumbres, las relaciones grupales, las obras, el tiempo libre etc., propias de la historia y el espacio de las diversas comunidades.

Finalmente, la sociedad tiene necesidad de, por una parte, contar con explicaciones referentes a las situaciones y acontecimientos que se suscitan en su interior, y asimismo, producir soluciones para los diversos problemas que vayan sobreviniendo en el futuro. Por esta razón, la investigación que comprenda la realidad social y que esté en busca de nuevas respuestas, debe considerarse también como una necesidad social.

1.3. CARACTERÍSTICAS Y COBERTURA DE LA FUNCIÓN SOCIAL DEL EGRESADO.

La cobertura social del egresado de una carrera se determina estableciendo los ámbitos de problemática social-profesional y disciplinaria que debiese atender, así como clarificando cuáles serían las características que debe reunir para que dicha cobertura sea satisfactoria y relevante desde el punto de vista social.

En el caso de la carrera de psicología, el punto de partida de este análisis se ubica en las necesidades sociales antes identificadas, que definen la cobertura que debiese tener la carrera, las cuales se contrastaron con los resultados de algunos estudios que indican en qué medida el profesional de la psicología está dando respuesta a las mismas, es decir, cuál es la cobertura real. Como a continuación veremos, ello permitió tanto avalar la imperiosa necesidad de un cambio profundo en el currículo actual, como derivar algunas directrices importantes para la conformación del nuevo plan de estudios.

Desde el punto de vista de los contenidos curriculares de los programas de las asignaturas vigentes, se encuentran importantes deficiencias en la formación del egresado de psicología para atender las necesidades sociales vinculadas al ejercicio de esta profesión. Esto se debe a que la formación académica es predominantemente de tipo conceptual (53%) y en menor medida se refiere a la capacidad de aplicación de conocimientos para la resolución de problemas profesionales (34.8%), mientras que la capacidad de realizar labores de investigación es aún menor (12.2%) (Acuña y Castañeda, 1996 en: Hacia el cambio curricular. Diagnóstico del Currículum actual de la Facultad de Psicología, 1997).

En una serie de estudios se encuentra que el ejercicio profesional de la psicología se aborda mayoritariamente desde una perspectiva individualista y rehabilitatoria, centrada en prácticas tradicionales que en gran medida son ajenas a las problemáticas sociales actuales y a los lineamientos establecidos en los planes de desarrollo nacionales e institucionales (cit. Plan rector para orientar el diseño del nuevo currículum de la licenciatura, 1997, p. 41). Asimismo, se notan también deficiencias en cuanto a los avances en el abordaje disciplinario de los problemas sociales, es decir, a los importantes cambios que la psicología ha sufrido recientemente en cuanto a sus paradigmas teóricos y de intervención. Baste citar el cuestionamiento a los modelos médico-rehabilitatorio, a las perspectivas de intervención unipersonales y descontextuadas, al abordaje experimentalista en la investigación psicológica, al diagnóstico y evaluación tradicionales, etcétera. Mientras que por otra parte, los abordajes ecológico y ambientalista, los modelos de intervención centrados en el usuario, la psicología comunitaria, el humanismo y el constructivismo han tenido importantes desarrollos que se encuentran reflejados de forma mínima en la actual formación del psicólogo.

De esta manera, tanto en los estudios sobre el ejercicio social de la psicología como en los análisis realizados en torno al plan y programas de estudios vigentes, se ha encontrado que el psicólogo fundamentalmente cubre funciones de evaluación e intervención, quedando de lado o en mucho menor medida, la planeación, prevención e investigación. Por otra parte, sólo se da una cobertura parcial a las funciones profesionales requeridas en las áreas de salud y educación, mientras que no se atienden, por ejemplo, las relativas a producción y consumo, organización y ecología. En la mayor parte de los estudios revisados se concluye que el psicólogo sigue desarrollando actividades "ortodoxas", con poca incidencia o cobertura en áreas de reciente desarrollo. Y también llama la atención que en ninguno de los estudios revisados estén presentes de manera sobresaliente (ni en los programas de estudio ni en el ejercicio profesional), la capacidad de generar nuevos conocimientos psicológicos ni de innovar la práctica profesional.

Asimismo, en relación al diagnóstico psicológico, que al parecer es la función profesional predominante, éste abarca técnicas representadas por "pruebas psicométricas, entrevista, encuesta y cuestionario; someramente pruebas proyectivas". Sin embargo, otras técnicas que permitirían ampliar el tipo de necesidades y problemas cubiertos, como "la sociometría, la observación cualitativa, el registro instrumental y el análisis formal", no están presentes en la formación actual del psicólogo. Algo similar ocurre con la función de intervención, que aborda fundamentalmente técnicas conductuales y dinámica de grupos, sin considerar, por sólo citar algunas, "las técnicas fenomenológicas y psicodinámicas, sensibilización, educación psicomotriz, retroalimentación biológica, publicidad y propaganda" (cit. Hacia el cambio curricular. Diagnóstico del Currículum actual de la Facultad de Psicología, 1997, p.56).

Por otra parte, además de la teoría y las técnicas, las posibilidades de incidir en la problemática social propia del ejercicio de una profesión, también están dadas por una serie de características personales, desatendidas por el currículo actual. De acuerdo con el estudio de Goytia (1996, en: Hacia el cambio curricular. Diagnóstico del Currículum actual de la Facultad de Psicología), el psicólogo realiza una labor individualista, le falta liderazgo, ocupa posiciones subordinadas y no tiene gran influencia en la toma de decisiones. Esto restringe no sólo sus oportunidades laborares, sino el impacto y relevancia social mismos de su trabajo.

Un dato importante que cuantifica la cobertura de las funciones del psicólogo en nuestra sociedad, es el relativo a la relación psicólogo-número de habitantes. Para 1990 esta relación era de un psicólogo por cada 1780 habitantes (1/1780), conforme al estudio de Guerrero y cols. (1996, en: Hacia el cambio curricular. Diagnóstico del Currículum actual de la Facultad de Psicología). De lo anterior se desprende no sólo la necesidad de ampliar más cuadros profesionales en el ámbito de la psicología, sino de priorizar los problemas sociales que deben atenderse y en consecuencia reorientar las áreas de formación y ejercicio profesional.

Lo último es muy importante puesto que, en términos de cobertura social, los principales problemas nacionales que atañen al ejercicio de la carrera (identidad cultural, democratización, pobreza, violencia, contaminación, analfabetismo, etcétera) tienen muy poca presencia en el currículo y no definen las prácticas profesionales predominantes. Así, en relación a los diversos grupos que componen la sociedad mexicana, en diferentes estudios realizados desde fines de los setenta hasta la fecha, se encuentra sistemáticamente que la labor del psicólogo se centra en los sectores medios y urbanos, con muy poca atención a los sectores marginados y pobres, los indígenas o las poblaciones atípicas (v. compilación de investigaciones en El Psicólogo, 1989, así como estudios referidos en el documento ya citado Hacia el cambio curricular. Diagnóstico del Currículum actual de la Facultad de Psicología).

De la misma manera, la conceptuación de la profesión como una actividad fundamentalmente privada y libre, restringe su cobertura a los sectores sociales que pueden solventar el costo de los servicios, dejando fuera amplios sectores de la sociedad donde existe escaso o nulo conocimiento de la labor de este profesional, aún cuando ahí las necesidades sociales sean las más apremiantes.

Otro factor que afecta el impacto de la carrera y su cobertura, consiste en la subutilización de los servicios del psicólogo en los sectores público y privado, aunado al desplazamiento laboral de parte de otros profesionales afines a la disciplina o incluso no calificados. Este problema no sólo afecta las posibilidades de desarrollo de la profesión, sino que propicia la deformación del campo de trabajo.

Finalmente, la información antecedente sobre la cobertura y función social actual del psicólogo conduce a concluir que no se satisfacen las recomendaciones del Consejo Nacional para la Enseñanza e Investigación en Psicología (CNEIP), que plantea la necesidad de atender a los sectores mayoritarios de la población, diversificar e innovar las prácticas profesionales, cambiar la imagen tradicional del psicólogo y dar apertura a otras áreas de formación e intervención profesional, más acordes a los problemas prioritarios de la sociedad mexicana.

1.4. CAMPO DE TRABAJO POTENCIAL Y ACTUAL DEL EGRESADO.

Según el diagnóstico realizado por la Facultad de Psicología (Diagnóstico...anexo II, pp. 27 ss.), el campo de trabajo actual del psicólogo se ubica en primer lugar en instituciones educativas, desde educación básica hasta universitaria, en segundo lugar en instituciones de salud, y en tercer lugar en la prestación de servicios; un cierto porcentaje también desarrolla práctica privada. Los tipos de función que desempeñan predominantemente los psicólogos son evaluación, investigación, prevención, planeación y diagnóstico. Las áreas en que desempeñan estas funciones son las de personalidad, dinámica de grupos, aptitudes, prevención de problemas (ambientales, educativos, laborales, comunitarios y de personalidad), capacitación y docencia. De manera menos pronunciada, los psicólogos también desempeñan su profesión en los campos de la educación sexual, atención a padres de familia, rehabilitación, psicología del deporte, psicogerontología, entre otros. En resumen, "el psicólogo, en nuestro medio, sigue desarrollando actividades ortodoxas en el área clínica, del trabajo y educativa principalmente, con poca incidencia en áreas de reciente desarrollo" (Martínez y Urbina, citado en: Plan Rector para Orientar el Diseño del Nuevo Curriculum de la Licenciatura p. 54). Y no obstante, "solamente poco más de la mitad de los psicólogos se ocupan en actividades propias de la disciplina. Las exigencias de los empleadores y, por lo tanto, de sus puestos de trabajo, no corresponden tampoco de manera puntual a las especificaciones de los perfiles profesionales" (Guerrero et al, en: Diagnóstico...anexo II, p. 753). Y según datos de los mismos documentos, el campo de trabajo actual tiende a restringirse debido a las fluctuaciones económicas y al superávit de psicólogos en estas áreas.

Hasta la fecha, el psicólogo no ha ofertado más que lo que se le demanda. Sin embargo, en congruencia con un perfil del egresado de mayor flexibilidad y polivalencia y de un plan de estudios adecuado a él, el campo potencial del psicólogo se expande a nuevas áreas con diversificación de los modos de financiamiento, lo cual es acorde con los cambios sufridos en la última década en lo que atañe a la tecnología informática y a la globalización económica, por un lado, y por el otro, a la agudización o complejización de las necesidades sociales. El campo potencial cubre, además de las demandas actuales, las siguientes áreas: prevención de la salud; atención a grupos con necesidades especiales (enfermos de sida, niños de la calle, ancianos, discapacitados, etc.) de mejoramiento de su calidad de vida; relación de los usuarios con las nuevas tecnologías informáticas y productivas; procesos políticos (análisis electorales, asesorías a partidos y organizaciones); procesos transculturales (inmigración nacional, aculturación); desempeño del trabajador en situaciones económicas y productivas cambiantes; psicología del deporte (de competencia y recreativo) y del tiempo libre; diseño y organización de eventos culturales y cívicos; análisis y evaluaciones de los medios masivos de divulgación (ratings, sondeos de opinión, expectativas); diseño de programaciones de medios masivos de divulgación (publicidad, contenidos, propaganda); mejoramiento de condiciones de trabajo y vida de los usuarios; análisis de formas de vida urbana y optimización de las mismas; planeación y diseño de espacios domésticos, laborales y civiles, mejorando sus usos (descanso, circulación, eficiencia, etc.). En suma, el campo potencial de trabajo del psicólogo está dado por todos los aspectos en los que haya alguna demanda de la calidad de vida (mayor racionalidad, mayor satisfacción, mejores logros, mayor significado, etc.) por lo cual puede abarcar casi cualquier renglón del mundo profesional, a condición de que sea capaz de mostrarse necesario.

Por otra parte, el campo potencial no está determinado exclusivamente por la solicitud de un empleador, sino que el psicólogo debe estar capacitado para construir su propio campo de trabajo y localizar sus fuentes de financiamiento, rubros éstos que se encuentran contemplados en su mismo perfil de egresado. En lo referente a su propio campo, el psicólogo debe mostrar al empleador su propio perfil y competencia, diseñando su propio trabajo dentro del trabajo. En lo referente a sus fuentes de financiamiento, el campo potencial se abre gracias a las posibilidades de presentación de proyectos a diversos organismos de financiamiento, organizaciones no gubernamentales, etc.


Líneas de Acción para el Cambio Curricular de la Licenciatura
Aprobado por el H. Consejo Técnico el día 21/V/98
Página disponible desde 5/X/98


Informe del Comité de Evaluación y Planeación Institucional
Aprobado por el H. Consejo Técnico el día 2/X/98
Página disponible desde 5/X/98


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