Las formas de implementación de AJ son versátiles, a adaptarse al contexto educativo particular.  Por ejemplo, se puede aplicar a lo largo del ciclo escolar o solo en parte de él; dentro de periodos continuos o discontinuos, (como en ciertas sesiones semanales); en el aula regular o aprovechando la asistencia a la biblioteca o al aula de medios; o bien, adecuar algún proyecto para impartirse como parte de cierta asignatura. La duración de las sesiones también es flexible, aunque se recomienda que estas duren mínimamente de 60 a 90 min. Esto permite organizarlas en tres períodos idóneos para el desarrollo de las actividades sugeridas:
  • La sesión se inicia con una apertura que comúnmente se realiza con todo el grupo, coordinado por el docente o facilitador. Se trata de realizar experiencias y discusiones que despierten el interés de los alumnos por involucrarse de lleno en las actividades y proyectos, encontrándoles sentido, funcionalidad y propósito.
  • De la apertura sigue un periodo de desarrollo, que corresponde a la etapa medular de la sesión. Es esta los alumnos llevan a cabo las actividades planteadas en la apertura. En ocasiones se cree que esta es la oportunidad para que los docentes se mantengan al margen de la actividad de los alumnos, a la espera del producto final, para solo calificarlo. Sin embargo, la participación activa del docente durante el desarrollo de las actividades, así como su guía frecuente, de acuerdo a las necesidades de sus alumnos, son ingredientes esenciales para fortalecer las Habilidades de interés.  
  • Por último, es recomendable que las actividades realizadas culminen con una etapa de cierre, en donde el docente cree un espacio que promueva la reflexión. Este espacio se genera a través de un diálogo constructivo con los alumnos. Es importante brindar a los niños la oportunidad de expresar sus puntos de vista en relación con la actividad, así como animarlos para que compartan con el grupo las metas que alcanzaron y, sobre todo, cómo llegaron a ellas. También se indaga sobre las dificultades que se presentaron en el desarrollo de la actividad y la forma de resolverlas. Otro aspecto importante es hacer proyecciones futuras sobre la importancia de los saberes adquiridos, así como sus posibles usos y aplicaciones en contextos escolares y extra-escolares.